Arrieros somos y...



ARRIEROS SOMOS Y...

Si hubiera sido por mi hermano, me hubiera quedado con el mote de “la niña idiota”, porque desde pequeño, delante de nuestros compañeros de colegio, aprovechaba cualquier ocasión para desprestigiarme.
Por fortuna mi madre, víctima de sus tiranías, me enseñó a ser fuerte ante la adversidad.
Estudié varias especialidades de Medicina que acabé con Cum Laude. Administro mi propia clínica. Tengo prestigio profesional.
Me comunican que su mujer ha solicitado con insistencia, cita para él, lo antes posible. Refiere que le controlan un trastorno metabólico, pero le ha desencadenado impotencia severa.
—A ver… mi agenda. ¡Uy! tengo demora para años.



Microrrelato  FINALISTA en el programa de Wonderland de Rosa Gil y el Director de la escuela de escritores Jordi Muñoz.

El marco viajero

Toda mi vida he visto en la cabecera de la cama del dormitorio de mis padres un marco dorado, barroco,  de gran tamaño,  con un grabado ant...