dimecres, 3 de febrer de 2016

Añoranzas. Recitado.

Él te llevaba en su bolsillo.
En cálidos instantes te acercaba mi oído y escuchaba tu sonido acompasado. El cortejo lánguido de tus agujas silentes al girar. 
Cómo me gustaba tu tic tac, tic tac, tic tac.
Mides el tiempo en igual cadencia, pero se hace largo cuando se espera un mañana que no llega a despuntar y corto en la caricia de un hado luminoso que alegra el día.
Hoy estáis enmudecidos los dos, sentenciados al silencio.
Y yo, sumida en estas brumas caprichosas, tengo la certeza de saber que todo es fugaz. Ese transcurrir de lo que tú mides.
No tengo más que verme.


3 comentaris:

  1. Ese tiempo medido matemáticamente en horas, minutos y segundos, pero cuya duración nunca se siente igual.
    Un abrazo, Anna

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  2. Somos fugaces... Todo es fugaz... Y frágil...

    Un abrazo, amiga

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  3. Es precioso en lo dulce y en lo melancólico. Qué gusto cuando lees y la tristeza de las frases (aquí diría versos casi) es capaz de acariciarte.

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