dissabte, 5 d’abril de 2014

El baúl de mis recuerdos. Una secuencia de vida

Qué será que me despierto cada mañana con las mismas ganas de sentarme frente a mi ventana, para realizar la actividad que más tiempo me ocupa en mis sesenta: escribir.
Desde el cese forzado de mi trabajo, mi incapacidad física ha potenciado mi incapacidad intelectual.
Tengo ganas de aprender, como cuando era joven y me colaba en las clases de aquel profesor de guitarra que ensayaba con un reducido grupo de alumnas. Todas privilegiadas, porque sus padres podían pagar la matrícula.
Los míos, o no se lo podían permitir o no consideraron necesario hacer aquel gasto extra, dado que yo era niña. Es decir, espécimen del genero femenino. Según el concepto primitivo, que imperaba en España sobre los estudios y la mujer, a principios de los años 60, consideraba que no era tan necesaria la ilustración de las féminas.
Yo como era niña, debía de aprender lo justito y no más.
Menos mal, que siempre que he querido una cosa, no me ha importado la dificultad del camino para conseguirla, que en muchos aspectos, ha sido tortuoso y duro, y aquella barrera, de no poder asistir a clase de guitarra, aún potenciaba más, mi curiosidad y mis ganas de aprender.
Evidentemente una
cosa me llevaba a la otra. No iba a clases de guitarra, pero tampoco tenía guitarra. Hasta que gracias a mis padrinos la conseguí.
Me colaba a escondidas en la clase y después en casa ensayaba. Así aprendí los acordes que me servían de acompañamiento.
Esto es una secuencia como tantas otras de aprendizaje autodidacta, para no perder la costumbre.
Toda esta introducción me lleva a expresar que, desde hace tiempo, alberga en mi una ilusión con la escritura.
La semana próxima se va a ver materializada, si no hay nada que lo impida.
Acudiré al Palacio Savassona, una casa señorial del siglo XVIII. Al Ateneu de Barcelona.
Esto si que va a ser un privilegio.
Entrar en su espectacular biblioteca, sentarme en cualquiera de sus salas, ser alumna y aprender.
Impartirá las sesiones Flavia Company. Cruzo los dedos para que nada se tuerza.

CONTINUARÁ

9 comentaris:

  1. Hola Anna, nuestros tiempos fueron difíciles, el hecho de ser mujer ya nos ponían otros objetivos, pues mira...yo como tú, les llevé la contraria y me espabilé para ser y conseguir lo que quería. Eso que es solo para hombre, me enfurecía !jaja!
    Te sigo en tu próxima entrada.
    Un gran beso
    Sor.Cecilia

    ResponElimina
  2. Hola Anna.
    Se ve que siempre has sido una chica tenaz y voluntariosa, porque no es fácil ser autodidacta.
    Adelante con tus proyectos, pues si que puedes cuando lo quieres.
    Petons, Montserrat

    ResponElimina
  3. La tenacidad y las ganas de aprender han guiado tu vida, harás y cumplirás todos tus sueños y propósitos, estoy segura de ello. Eso es vida, esa es la vida que hace entretenida e interesante el hora a hora y el día a día.
    Felicitaciones y éxito no tan solo en lo que emprenderás la próxima semana sino que en todo, en toda tu vida.
    Besotes
    Maffi

    ResponElimina
  4. Todo te va a salir de maravilla. ya verás.
    Un beso.

    ResponElimina
  5. Ni te imaginas la cantidad de cosas que tenemos en común. Para empezar, yo también tocaba la guitara, me apasionaba la escritura y tenía hermanos varones cuya formación parecía ser más interesante que la mía.
    Espero que disfrutes todo lo que te queda para aprender.
    Un abrazo.

    ResponElimina
  6. No me cabe duda que lo lograras todo. Felicidades por ser así. Un abrazo. Gloria

    ResponElimina
  7. Enhorabuena por ese deseo cumplido.
    Espero lo aprovoches y ,sobre todo, lo disfrutes al máximo.
    Un abrazo .

    ResponElimina
  8. Que tu tesón te lleve a tus metas.
    Enhorabuena por tu determinación.
    Un beso.

    ResponElimina
  9. Enhorabuena estas en tu ambiente,una experiencia que disfrutaras...Nunca,nunca es tarde para alcanzar nuestras metas.Como siempre mi admiración y respeto.

    ResponElimina