Siempre quise ser


Por las noches me voy con Mozart. Es un placer tocar con él. Nos marcamos a cuatro manos sonatas, minuetos y fantasías. Un jolgorio de notas con las que disfruto intensamente.
Por los pasillos del cosmos ayer me encontré con mi padre. Nos dimos un fuerte abrazo. Sentí la calidez de su beso. Seguía llevando en el bolsillo de su americana, la misma foto que le encontré en la cartera el día que murió. Me emocioné de nuevo. Una foto mía de niña, en blanco y negro, en la que llevo en mi mano izquierda la palma, posiblemente antes de bendecirla en Semana Santa. Estaba recién operada de estrabismo y llevaba gafas con cristales de aumento. Sería domingo de Ramos y debieron de quitarme el parche que en ellas me ponían, tapándome un ojo, a días alternos, para ejercitar mi vista vaga. En aquella foto siempre le parecí muy tierna y a mi siempre me pareció horrorosa. Pero desde que la encontré en su cartera, impregnada de él, cerca de su corazón, me la quiero mucho.
Hoy vendrá al auditorio. Sabrá que por fin soy artista y que sigo cantando y que soy muy teatrera y que ensayo cuando me da la gana con mi maestro y que soy concertista de una compañía de pingüinos elegantes porque vestimos de frac en los conciertos.
En esta dimensión no necesito ocultarle la verdad como cuando era adolescente. Entonces le engañaba escapándome con mis amigos, los músicos, porque no quería que fuera “Niña de conjunto” como llamaba mi padre a mi afición de cantar.
De joven necesitaba volar y no pude, ahora, ya no quiero.
En sueños me elevo con mi fantasía. Con eso tengo bastante.




Comentarios

  1. Habemus nuevo blog. No sera casualidad que mi padre también me ande rondando, verdad?. Besos..

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  2. Hola Ana .
    Bendita capacidad de imaginar.
    Yo lo veo como una preciosa meditación y relajación.Conserva esta capacidad porque es maravillosa.
    Es un regalo para la mente.
    Besos con cariño,

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  3. Gracias por compartir recuerdos tan entrañables,conmovedor y pleno de amor,no se puede pedir mas mi niña grande.
    Te abrazo.

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  4. Está lleno de emoción este texto. Es dulce, íntimo, sincero y muy, pero que muy bonito. Casi has narrado la historia como si se tratara de otra chica, pero sé que esa preciosa rubita eres tú.
    Seguro que tu padre se alegra de verte y departir contigo, como tú de hacerlo con él. La muerte se los lleva, pero en nuestro interior continúa nuestro diálogo interno con ellos.
    Un beso y gracias por el disfrute.

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  5. Anna me ha encantado leer esta historia del "recuerdo vivo" porque siempre perdura en nuestro almacén de vivencias los acontecimientos sencillos e importantes de nuestra vida y a veces esos recuerdos vuelven en forma de objetos o señales que nos hicieron felices. Un abrazo grande. Ahora no tengo mucho tiempo de comentar a menudo los blogs amigos pero aquí estoy hoy. Gracias por compartir tus vivencias, tan tiernas y bonitas.

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  6. Como dice Isabel la muerte se los lleva, o eso parece, pero la verdad es muy otra. Ellos permanecen simpre a nuestro lado, porqué somos una parte de su ser. nuestro físico así lo confirma. Nuestros gestos lo dicen bien a las claras. Nuestro modo de pensar y hacer es del mismo estilo, Aunque quisiéramos borrar su huella no podríamos. Afortunadamente.
    Un beso muy especial, Anna.

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  7. Quienes perdimos a nuestro padre sabemos que sí, que a veces nos lo encontramos "por los pasillos del cosmos" :)

    Seguro que tu padre y el mío ya se habrán conocido y habrán tenido buenas y gratas charlas, mientras escuchan la música que les llega desde nuestros mundos terrestriales.

    No es una errata, terrestriales. O tal vez lo sea. Pero a mí me gusta esa palabra :)

    Un abrazo Anna

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