De los concursos y demás zarandajas. Cofradía del escribiente.


Cada día proliferan más los concursos literarios. La red anda caliente en cada temporada. En librerías, editoriales, ayuntamientos, bibliotecas, emisoras, fundaciones, blogs, etc. se palpa un gran interés en recibir más y más participaciones de aquí y de allá. Ofrecen a cambio o la indiscutible ilusión de formar parte de un libro colectivo o ganar unos pocos euros o algún lote de libros. En muchos están las ganas de hacerse un hueco en la profesión y un nombre reconocido. Y ganarse la vida escribiendo. Está muy bien. 
Me gusta participar a mi también y soy de las que más tengo que aprender.
La elección de quién es "el mejor", la pongo en duda. 
Algunos métodos de selección tienen lagunas para perderse. Seguro que como en todo, bailarán los intereses establecidos y muchas veces pactados. No lo digo por decir, pues si hablara de las deficiencias de una votación, de la que hace unos días en este mismo blog, he pedido el voto para un texto mío,  bueno, bueno....como decimos por aquí: ..."ni un pam de net".
De todas las que me apunto con mayor ilusión, son las convocatorias que regalan un curso en una escuela de escritores. En mi ciudad hay uno que me interesa, cuya matricula no es accesible a mi bolsillo en estos tiempos.
Si,si, me gustaría, como premio en mi madurez, dejar de ser autodidacta. Pero lo tengo claro, o pago o gano.

Comentarios

  1. No me gustan nada los concursos. Menos aún en los que me prometen un curso para "escritores"; en los que van a crear a escritores en serie que escribirán como el santón de turno.
    Rimbaud no fue a cursos, creo.

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  2. Mira Alena, hasta hace poco ese era mi interés, pero últimamente estoy variando mi opinión al respecto. Ha sido todo un proceso. Gracias por venir a comentar.

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