dimecres, 20 de febrer de 2013

Bueno y qué


Cuando hace años empecé a leer a Amado Nervo, me llamaba la atención su prosa y sus poemas,  llena de espiritualidad, mística, sublime, romántica, (hoy en dia no tengo la misma apreciación).
Un hombre que dejó a su primera novia porque sentía que amaba demasiado, tal vez como presintiendo el sufrimiento que cohabita con el amor, sin saber que años más tarde sufriría de verdad y profundamente por la muerte prematura de Ana, el gran amor secreto de su vida a quien escribió   "La amada inmovil"

Fragmentos:

¡Oh vida mía, vida mía!,
agonicé con tu agonía
y con tu muerte me morí.
¡De tal manera te quería,
que estar sin ti es estar sin mí! ....

o este otro:

Vivir sin tus caricias es mucho desamparo;
vivir sin tus palabras es mucha soledad;
vivir sin tu amoroso mirar, ingenuo y claro,
es mucha obscuridad...

Recuerdo unos retazos cortos, cuyas palabras hice mías en mi pensamiento,  y sobre todo ese Bueno, ¡ y qué !

..." Voy a darte una pequeña receta, vulgar e ingenua, para que te tranquilices de todo temor, de toda inquietud:
En cuanto un recelo, un miedo, una aprensión quieran turbar los cristales de tu alma, repite dentro de ti estas palabras: Bueno ¡ y qué !.....
....si incrustas esta frase en tu alma, te inundará una gran paz. Si penetras en el fondo de este y qué, verás que es infinitamente tranquilizador....
....En lo más hondo de todas las catastrofes, por espantosa que las supongas, quedará siempre tu yo, inmortal, inaccesible, al cual nada ni nadie puede hacer mal."

Despenaliza y quita importancia,  da fuerza y estímulo frente al desánimo y las dificultades. Sigo el ejercicio de preguntarme 
Bueno, ¡y qué!


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada