Relatos originales presentados a Esta noche te cuento

ROMPIENDO TRADICIONES 7 dic 2012

Aquellas reuniones de año en año eran un polvorín, a expensas de una chispa que explotaba a la más mínima, desatando la discordia, los reproches, los insultos y las lágrimas, en aumento proporcional al tono crispado de las voces. Aleix desertó de aquella captura forzada, buscando el espacio dónde ser querido sin odios ni rencores mal resueltos desde la infancia, por su convencional familia.
Rompió la tradición aprendiendo a decir no, para que las contiendas familiares le dejaran de hacer la pascua.
Desde aquel año en Navidad, es comensal en diálogos libres sin cautelas temerosas, con la justa cortesía que nace del corazón, acogido por la única familia que le acepta: su querido Héctor y sus amigos.

ULTIMA ESPERANZA 4 enero 2013

Alberto, que acababa de cumplir dieciséis años, sufría una nueva crisis entrando en estado de coma.
Cuando despertó, sintió la proximidad de sus padres y la incertidumbre angustiosa de comprobar el grado progresivo de deterioro que su cerebro soportaba en cada embestida.
En la crisis de aquel Abril acordaron ingresarlo en el Gran Hospital, cuyo equipo medico de Neurología era pionero en un tratamiento innovador para su enfermedad y representaba la última esperanza terapéutica para su hijo, ¡por fin! Alberto, en las mejores manos, entraba en un protocolo novedoso que tan buenos resultados estaba dando.
Pero el destino, siempre imprevisible, sembró en su vida la ironía y esta vez no despertó.


AFAN DE ETERNA JUVENTUD 1 febrero 2013

Aquel fosforescente cartel “Damos vida a tus años” me llamó la atención. Fue cuando la vi salir. Me pareció una Cabbage Patch Kids, hinchada como un globo a punto de elevarse. Pensé que le habrían asegurado, tras un intenso tratamiento estético, que luciría ojos rasgados, pómulos y labios luminosos, cuello erguido, tetas concupiscentes y culito respingón, para resaltar su belleza.
Sentí pena al verla. Me pareció una patética presa humana, en la espiral sin medida, hacia la ansiada “eterna juventud”.
Estuve a punto de recomendarle al pintor Basil Hallward para que hiciera un pacto, como hice yo, con el diablo, y nunca envejecer.
Recapacité. Para qué iba a desearle tanto mal.
Ella, tarde o temprano moriría por ley de vida, sin embargo yo, desde hacía siglos, atrapado en un cuerpo imperecedero, seguía consumiéndome vivo en la lujuria y corrompido en el vicio y los placeres inmorales.
Me sentí solo, sin familia, sin amigos. En aquel instante quise morir.
Al llegar a casa, apuñalé el retrato y me fui con los míos.

COINCIDENCIA 5 marzo 2013

En aquella inmunda estancia el ambiente era frio y húmedo, con un intenso olor nauseabundo de orines y heces, con paredes de azulejo de ennegrecidas cuadriculas, remarcadas por la suciedad acumulada en las juntas. Winston, perdió la noción del tiempo. El chirriar de la puerta le hizo salir de su somnolencia. En el Ministerio del amor, la tortura, destinada a curar su mente inadaptada y su memoria, le devolvería la razón, incrustando en cada golpe las ideas del Partido. La imposición absoluta del Gran Hermano…
¡cariño! _ Saliendo semidesnuda del baño_ ¿quieres dejar de una vez el libro? _ le estás haciendo más caso que a mi _ ¡vaya vacaciones!_ Celosa por mi interés en la lectura de Orwell.
Cerré el libro.
Me quedé por un instante pensativo, cuando me di cuenta de la coincidencia de encontrarme junto a Julia, en la 101 del Minmor, el lujoso hotel de Polinesia en Oceanía.
Pero…al ver su cuerpo, me fundí en la excitante “tortura” de su exuberante pasión y me deje robar la razón.

LA LIMPIA DULCINEA 4 ABRIL 2013


_¿Vos aquí Don Alfonso Quijano? ¿Qué tal la cruzada por los campos de Castilla? ¡ufff! quitaos por Dios la armadura, que debajo de ese peto oléis a perro.
__¡Ay! Dulcinea. Si vos tuvierais las mías ganas de estrujaros, no ha de menester ni armadura ni peste. Vuestra merced ha de saber que he atravesado un mar dorado sembrado de trigo, luchado contra aspas de veleros gigantes como molinos, sentado en la albarda de Rocinante, que perdiendo los estribos, al suelo más de una vez, me ha deslomado. Vengo roto, que si no llega a ser por el morrión y el espaldar que me protegen, no puedo volver a veros. Acérqueme por Dios el botijo de agua, vengo seco, con la bota vacía desde Quintanar de la Orden a Toboso.
__ He dicho que os despojéis de la armadura. Hay agua en el aljibe.
__¡Oh doncella exigente! Lo que vuestra merced mande con tal de facerla contenta.

Leyendo el Quijote me doy cuenta que nada ha cambiado. Mi mujer cuando llego del taller, recoge mi mono como si estuviera apestado, no me mete a mi en la lavadora de puro milagro, pero me envía sin contemplaciones a la ducha.

EL CUENTO DEL PRINCIPADO 5 mayo 2013

Había una vez un país caído en desgracia. Una península al sur de Eutopa, llamaba Estaña. Poblado de habitantes asentados en un pasado vetusto por el caos de un gobierno en descredito y atrapados en una Torre de Babel. Dominado bajo el yugo de un país vecino godo, que arrastraba al pueblo hacia la miseria.
Un cazador de trompas que se caía, reinaba en un trono debilitado. Por consorte tenía una reina de sonrisa diplomática, que había aprendido a llevar en vez de corona, una diadema de cuernos de reno, para protegerse de los duros acontecimientos que agitaban la Corte.
Tenían tres hijos.
Una princesa triste ¿que no tendría la princesa? que minaba su inteligencia, puesta en duda por el pueblo; la otra, que acabaría desterrada a los confines del desierto por la traición al país de su esposo; y el único hijo varón, apuesto príncipe, esperanza de la monarquía, que contrajo matrimonio con una plebeya, que se convirtió en princesa desfigurada y quedó trasparente de pura delgadez.
Este país, caído en desgracia, un día resurgió, cuando el pueblo unido eliminó a los ineptos.
Colorín, colorado hasta aquí, el cuento del principado.


OBSERVANDO REALIDADES 6 junio 2013
Espejo que atraviesas mi sombra advirtiendo la importancia del ser que está dentro de mi. En ti veo el reflejo que desvela parte de mi realidad, en un rostro surcado de ausencias. La turbia mirada, cuando mis ojos se inundan de lágrimas en un estéril llanto. El estrago que verifica el transcurrir del tiempo. No me importa que me recuerdes, cada día, que nunca volveré a ver la joven que fui. Me basta con aprender a querer lo que veo, que soy yo misma. Llena de vida, por mucho que te empeñes, con tu realismo perturbador, en mostrarme los trazos de mi materialidad desfigurada.

SI PERO TODAVIA NO 13 JULIO 2013

Cada día me siento en el banco de piedra frente al rio. En la otra orilla, los ábsides erguidos y las ménsulas de la cornisa en canecillos esculpidos de la iglesia románica, me acompañan. El lugar es tan tranquilo. El sonido constante de la bravura del agua me hace imaginar el sinfín de gotas apresuradas, como si unas y otras, en espuma blanca, sobresaltadas por encima de las rocas, quisieran llegar cuanto antes al mar abierto para liberarse. Aquí leo, me relajo, reflexiono. Me invento el eco del campanario de espadaña que dejó de repicar. Me acaricia la brisa fresca que baja de las altas montañas. Miro la tierra que acoge bajo su suelo, epitafios in memoriam de antepasados y afirmo que es un paraje ideal para descansar eternamente, pero…prefiero no hacerlo.


SIMILITUD 2 agosto 2013

La sorprendo al trasluz escondida en la esquina de la ventana. En ese recodo teje finas hebras dispuestas geométricamente para protegerse. Una estructura que en perfecta red inmoviliza presas ofuscadas. Trenza hilo de seda, de semblante frágil pero fuerte como el acero, para capturar inocentes vivos. Son su alimento. Con ellos nutre y engorda su ego. Crece y se transforma. Deja de ser solitaria cuando con nocturnidad atrapa, en perfecta emboscada, al incauto macho para aparearse. Después caníbal, se lo come.

_ ¿Acaso piensas que me refiero a una araña?


NO VOLVER 7 septiembre 2013

Quise recordar tu sonrisa radiante que alumbraba tu rostro y tu mirada de amante, calando mi corazón que latía enamorado.
Quise oír tu voz melodiosa susurrando caricias con palabras complacientes, rozando mi alma con tu galanteo coqueto.
Quise abrirme de nuevo para ti en ese punto en el que perder el sentido era gozar hasta fundir de placer tu insinuación.
Quise pasear buscando en la arena de tu playa la huella de tus brazos en la noches de luna reflejada en nuestro mar de vida.
Quise retener desde lo alto de la torre de aquel reloj de pueblo, como cigüeña celosa de su nido, el tiempo que juntos vivimos. Hasta que ella, la de sin retorno, me robara para siempre tu sonrisa, tu mirada, tu voz, el placer, nuestra huella y el tiempo. Aquello y más, que tanto quise.
Me quedaron tantas cosas por decirte.

MI ÚLTIMA AVENTURA 9 octubre

En mi larguísima vida de nuevo vuelvo a sentir un cosquilleo placentero cuando pienso en ella. De los idilios que se viven, dicen que el último es el que vale y no pienso renunciar a gozar esta aventura única que se me presenta.
No me importa la promiscuidad de su pasado. Se llevó por delante a tantos. Vino a buscar a Paco, a Alex, a Teo y a Pepe. Liquidó a mi medico de cabecera, el de toda la vida, también a mis padres, a mis dos hijos, a mis amigos y por si fuera poco, después de varios intentos, acabó llevándose a mi marido.
¡Que disgusto tan grande!
Tantos años ignorándola y regresa a mi. Me ronronea y quiere conquistarme. Me consta que me dejará hecha polvo, pero ya lo dice el Génesis “Polvo eres y en polvo te convertirás”. Será un placer. Decididamente me voy con ella, no vaya a ser que siga despechada y no me levante el castigo de mi longevidad.

LA MUÑECA EMPIPORINLADA ESCAPIRULÓ 2 noviembre 2013


Iba empiporinlada la muñeca en manos de la pequeña Julia. Ésta se divertía giratrizandole el cuello que la dejaba como la niña del exorcista. Le arrancaba los pelos en mechones revoltrinados. Y hablándole con palabras desafillentes y mirada fija a los ojos creía dominarla y asustadicentarla. Parecía haber encontrado en la muñeca la compañera ideal para tratiavenirse en sus sádicos juegos. Un día, al entrar en la habitación, Julia vio que su muñeca no estaba donde ella la había camiacostado y se extrañó. Sobre la almohada había una misivinota que Julia leyó con atención. Escapirulando la muñeca había cogido el portante.
Desde entones Julia, que por primera vez sintió la soledad, aprendió a tratar bien sus cosas.


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